Algo de Historia
Algunas crónicas antiguas sitúan los comienzos del patín de ruedas a mediados del siglo XVIII, pues existen algunos curiosos grabados de esta época en los que puede verse a distintas personas patinando con una rueda en un pie. Estas ruedas, de unos 25 cm. de diámetro aproximadamente, iban acopladas al calzado y formaban el primer y rudimentario patín. Los arcaicos patines, que se utilizaban en el bosque de Boulogne, en París, fueron evolucionando paulatinamente con el paso de los años. Las primitivas ruedas, parecidas a las de una bicicleta de tamaño reducido, dejaron paso a otras totalmente metálicas, más pequeñas todavía. El holandés Brinker, el belga Merlin, los franceses Van Lede y Pettibled, el inglés Tyre y el suizo Kubler fueron los primeros fabricantes de ruedas metálicas que, colocadas bajo una llanta también metálica, se sujetaban al calzado mediante correas y permitían patinar sobre superficie de madera. Pero, la verdadera popularización del patín sólo llegó con la invención de la rueda de madera. Fue el francés Jean Garcin quien la construyó a principios del siglo XIX, pero no fue hasta 1867 cuando unos industriales británicos, tras perfeccionar el invento de Garcin, expusieron en la Feria Mundial de París unos patines de cuatro ruedas de madera (dos adelante y dos detrás) que constituyeron un enorme éxito. Poco después, el proyecto fue patentado en Nueva York por James Leonard Plinton con el acoplamiento de un mecanismo para frenar consitente en un taco de caucho en la parte delantera. Así comenzó el patín moderno, parecido al que se utiliza actualmente. En 1876 se abría en París el primer centro de patinaje sobre ruedas, que se convirtió en el principal punto de reunión de la aristocracia parisina de la época. A partir de entonces, el patinaje fue extendiéndose paulatinamente por toda Europa, proliferando las pistas de superficie de madera.
DEL PATINAJE AL HOCKEY : La moda del patinaje obligó a que éste se organizara, pues los jóvenes comenzaban a practicarlo también en las escuelas y los parques públicos. El costo de los patines era accesible, por consiguiente el patinaje se popularizó. Comenzaron a crearse los primeros clubes y a disputarse las primeras competiciones de patinaje. Fue a finales del siglo XIX, en pleno apogeo del patinaje; cuando el británico Edward Crawford, con motivo de un viaje a Chicago, importó a Europa una serie de ideas para la práctica de nuevos deportes. Entre ellas figuraba el "rink hockey", una adaptación del hockey sobre hielo a los "rinks" de suelo de madera, que proliferaban por aquel entonces en el Viejo Continente. A principios del siglo XX, el hockey sobre patines era ya bastante popular en Inglaterra, donde existían más de 600 pistas. En 1905 se fundó la Amateur Hockey Association y comenzó a disputarse las primeras competiciones. En 1924 se dio el gran paso para organizar definitivamente este deporte: la creación de la Federation International de Patinage a Roulettes (F.I.P.R), que englobaba las tres especialidades del patín rodado: patinaje artístico, patinaje de velocidad o carrera y hockey. La iniciativa surgió del suizo Fred Renkewitz, un auténtico enamorado del hockey sobre patines, quien ocupó la presidencia de la F.I.R.S. durante 36 años.
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